San Marcos de Arica queda fuera de la ANFP: sentencia definitiva modifica el torneo de Primera B
La Asociación Nacional de Fútbol Profesional de Chile publicó la resolución definitiva que confirma la desafiliación de San Marcos de Arica, una decisión que no solo afecta al club del norte del país, sino que también genera importantes repercusiones en el desarrollo del campeonato de Primera B.
La sentencia, que ya es inapelable, pone fin a un proceso que ha mantenido en vilo tanto a la institución ariqueña como a sus rivales en la segunda división del fútbol chileno. La medida implica la salida formal del equipo de la estructura competitiva oficial, lo que obliga a reorganizar el formato y la tabla de posiciones del torneo en curso.
Uno de los aspectos más debatidos tras conocerse la resolución es el tratamiento que se dará a los partidos ya disputados por San Marcos durante la temporada. La ANFP determinó que todos los resultados obtenidos por el club nortino serán anulados, lo que significa que los equipos que enfrentaron a San Marcos verán modificados sus puntajes acumulados.
Esta situación genera un cambio sustancial en la tabla de posiciones de Primera B, afectando las aspiraciones de varios clubes tanto en la zona alta como en la baja de la clasificación. Los equipos que habían sumado puntos enfrentando a San Marcos ahora ven reducido su capital de unidades, mientras que aquellos que perdieron contra el conjunto ariqueño no recuperan los puntos que dejaron en el camino.
La reorganización del campeonato implica además ajustes en el calendario y en la cantidad total de partidos que disputará cada equipo durante la temporada. La ANFP deberá definir si se mantendrá el formato original del torneo o si se implementarán cambios adicionales para garantizar la equidad competitiva.
Para San Marcos de Arica, la desafiliación representa un duro golpe institucional que pone en riesgo su continuidad en el fútbol profesional chileno. El club deberá iniciar un proceso de reestructuración si aspira a regresar en el futuro a las competencias organizadas por la ANFP, cumpliendo con todos los requisitos reglamentarios y financieros exigidos.
La decisión también abre interrogantes sobre los mecanismos de control y supervisión que la asociación mantiene sobre sus clubes afiliados, así como sobre las medidas preventivas que podrían implementarse para evitar situaciones similares en el futuro.
Mientras tanto, los demás participantes de Primera B deberán adaptarse rápidamente a las nuevas condiciones del torneo, con una tabla reconfigurada que podría alterar significativamente sus objetivos deportivos para el resto de la temporada.