Multitudinaria marcha universitaria termina con incidentes violentos y ocho policías heridos
Una nueva jornada de protesta universitaria en Argentina dejó un saldo de ocho efectivos policiales heridos y seis personas detenidas, luego de que la quinta Marcha Federal Universitaria culminara con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
La movilización congregó a miles de estudiantes, docentes y representantes de organizaciones sociales y sindicales frente al edificio del Congreso. La protesta, que transcurría de manera pacífica durante su desarrollo inicial, experimentó un giro violento cuando un grupo de encapuchados comenzó a lanzar piedras contra las fuerzas del orden.
Los incidentes se produjeron cuando estos manifestantes intentaron derribar las vallas de seguridad que separaban a los participantes de la marcha de los efectivos de Gendarmería apostados en el lugar. La situación derivó en el uso de gases lacrimógenos y corridas, alterando el clima de la manifestación.
El Ministerio de Seguridad informó que se encuentra preparando una denuncia penal contra los responsables de los disturbios. Las autoridades trabajan en la identificación de quienes protagonizaron los actos de violencia que dejaron heridos a los efectivos policiales.
Esta quinta marcha universitaria representa un nuevo capítulo en el conflicto entre el gobierno de Javier Milei y el sector educativo, que mantiene sus reclamos por el financiamiento de las universidades públicas. La manifestación evidenció una convocatoria masiva, reflejando el descontento del sector académico con las políticas gubernamentales.
En paralelo a la protesta callejera, en el recinto legislativo la oposición intentó sin éxito conseguir el quórum necesario para tratar el DNU 70/2023, una medida que también forma parte de la controversia política que atraviesa el país. La falta de número suficiente de legisladores impidió que se abordara este decreto.
La jornada del jueves combinó así múltiples escenarios de tensión: la movilización multitudinaria en las calles, los enfrentamientos violentos que empañaron la protesta pacífica, y la disputa en el ámbito legislativo que continúa sin resolución.
Las autoridades de seguridad enfatizaron que la mayoría de los manifestantes se comportó de manera pacífica y que los incidentes fueron provocados por un grupo reducido de encapuchados. Sin embargo, los hechos violentos marcaron el desenlace de una jornada que buscaba visibilizar las demandas del sector universitario.
El conflicto por el financiamiento educativo permanece abierto, mientras el gobierno y los sectores universitarios mantienen posiciones encontradas sobre los recursos destinados a la educación superior pública en el país.